Lo que hay en un rincón de mi mente

Tengo el orgullo de poder decir que la persona más importante en mi vida fue un verdadero heroe.
Un hombre que con cada palabra, me enseñó a ser lo que soy ahora.
Un hombre que por 65 años, se dedicó a vivir sus sueños y a hacerlos realidad.
Un hombre por el que yo daría la vida.
Un hombre que aunque ya no esté conmigo, en este mundo, lo está a cada minuto en mi corazón,
en mi mente, en mi alma.
Un hombre al que le dedico este blog.
Un hombre al que yo prefiero decirle papá...

29.11.16

Caminando se avanza

Hace poco me dijeron que te comunicarías conmigo a través de un sueño o algo así. Personalmente no creo en esas cosas porque pienso que si quieres comunicarte lo harías sin pensarlo tanto, sean en sueños o en alguna otra circunstancia como ya ha pasado antes. 

Pero todo eso me hizo pensar en todo el tiempo que ya pasó sin escuchar tu voz, sin tus llamadas a cualquier hora del día simplemente para saber cómo estoy, sin tus pellizcones al cuello ni cosquillas dolorosas que dolían con risas, sin tus palabras de preocupación, sin tus ideas para hacer el fin de semana, sin el solido de tus sandalias al salir de la ducha a las 5 de la mañana, sin tus cariños a Bruno y juegos toscos por la tarde, sin tus zapatos bien puestos al pie de la silla mientras dormías, sin tus ronquidos de soplido, sin tus dulces, sin tus consejos, sin tu mirada... tantos años sin ti.

Cuando escucho de amigas que pierden a sus papás, trato de decirles lo que yo quería que me dijeran en ese momento: nada. A veces un abrazo vale más que muchas palabras y la verdad es que en esos momentos no existe nada, ni una sola palabra que calme el dolor intenso que siente el corazón. Y si algo me enseñaste en ese momento fue a valorar los abrazos, esas palabras mudas que reconfortan aunque sea por unos minutos.

En fin, los meses y años seguirán pasando pero lo que nunca pasará es el amor infinito que todos aquí sentimos. Y nunca pasarán los días que no pensemos en ti. Sea simplemente para decir: qué me hubieras dicho si...? O tal vez un: te acuerdas cuando...? Siempre, siempre estarán presentes esos tipos de pensamientos.

Gracias por haber estado y, de alguna manera, seguir estando a mi lado papi.

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31.10.16

¿A quién hemos olvidado?

Quiero dejar por aquí un video que realmente me llenó el corazón. No porque yo no conozca a mi niña interna, sino porque conozco muchos casos que estos pequeños son olvidados. 

Cuando crecemos, nos olvidamos de cosas elementales y básicas para todo ser humano: a reír sin complicaciones, a no preocuparnos demasiado, a apreciar el color del cielo y las nubes en movimiento, a contar los botes de una pelota, a saltar sobre los charcos de lluvia, a simplemente vivir sin sentir ataduras.

Nos preocupa el día a día, el futuro nos atropella y el pasado nos invade, queremos correr para llegar al final del día sin pendientes y si aún los tenemos al llegar a casa, pues aprovechamos el tiempo para cerrarlos. Nos olvidamos de conectarnos de vez en cuando con ese lado inocente y feliz de nuestro mundo.

Debemos ser conscientes de que el tiempo vuela y con él se van vivencias, recuerdos y momentos que tal vez no vivimos. 

Aprovechemos el HOY que vivimos, con los que nos rodean. Los que son realmente importantes y vitales para nosotros.

Conectemos nuevamente con nuestro niño interior.


27.9.16

Ocho años

Sentir que el tiempo sigue corriendo dejando "atrás" un día que todos preferimos olvidar, pone la piel de gallina cuando vemos el calendario y contamos los años que pasaron ya. 

Hoy, se cumplen 8 años desde que te fuiste y a pesar que todo este tiempo intenté no pensar en ese día (es decir, en cómo se dieron las cosas), no he podido dejar ese cajón con la llave que le puse. De vez en cuando se abre, y sigue doliendo. Y es que creo que algo tan fuerte como lo que vivimos, no se puede arrancar de una historia que está escrita en piedra. Y que dejó marcas y cicatrices. 

Entiendo que los momentos tristes deben olvidarse, pasarse al otro lado del cassette y borrarse para siempre. Pero es parte de mi historia, de nuestra historia como seres humanos y como familia. Duele, y vuelven a surgir las mil preguntas que por algunos meses se dejaron atrás. Sé que no te gusta que pensemos y le demos mil vueltas al tema, simplemente pasó y ya está. Pero prometo que llegaré a un punto con todo esto. 

Pasamos muchas cosas juntos, tuve la suerte de tenerte a mi lado por 24 años, aunque hubiera querido que sean muchos más para llegar a cuidarte yo más adelante. Otras muchas cosas dejamos de vivir juntos (digo juntos porque sé que a la distancia igual las celebras conmigo), me casé, tuve hijos, crecí como profesional y como persona. Siempre con tu luz desde arriba que de una u otra forma me ayudaba a ver las cosas más claras en momentos grises. 

Fue lo que nos tocó vivir, y aún vuelven a mí de vez en cuando los famosos, y pesados, ¿por qué? y también los "si hubiera". Pero sé que de eso no se construye la vida. Esos solo son frenos pero nosotros como seres humanos debemos aprender a vivir con ellos. El tema está en saber diferenciar solo un momento de crisis y ataques de preguntas sin respuestas, que una vida arrastrada por temores o momentos amargos que nos pasaron. 

Hoy, me doy cuenta que estos 8 años no pasaron en vano, se sienten como si fueran meses, pero cada día se aprende a vivir con ese "dolor" que nos marcó. A todos, de maneras diferentes, pero a todos en fin. 

Podrán haber pasado 8 años ya, pero cada día te pienso, te recuerdo, te hablo y te extraño, como el primer día lejos de ti.

Tengo la esperanza de que algún día nos volvamos a ver, para ver de nuevo tus ojos contentos y tocar tus manos fuertes y seguras, y seguro ese día, me volverás a guiar y te seguiré ciegamente. Algún día cuando nos encontremos detrás del arco iris, en donde vives ahora.


26.8.16

El mes que se va y el que viene

Agosto entra a su última semana. Este mes aprendimos muchas cosas y dejamos algunas cuantas por entrar a en la lista de tareas pendientes. Cumplimos un año más como padres y logramos cosas que antes creímos muy lejanas. Gané un poco más de temores en lugar de perderlos, pero siempre con a meta de lograr que desaparezcan en el menor tiempo posible. Porque si de algo estoy convencida, es que de los miedos no se vive. Y estos miedos no son más que amarras que nos atan al suelo sin poder siquiera movernos. Pues es bueno siempre tener raíces afianzadas en la tierra pero que nos permitan movernos y de vez en cuando volar un poco, siempre que sepamos cómo regresar, obviamente. 

Es bueno siempre verle el lado bueno y positivo a todo lo que nos pasa. Algunas veces es más difícil encontrar ese ángulo, pero otras veces se torna divertido, porque creo que ahí está el reto, cuando uno quiere ver todo rosado, lo logra aunque al principio esté borroso medio gris, solo depende de uno. A veces es bueno que reviente un poco el rollo pero siempre para darnos cuenta que hasta de una explosión se pueden construir ciudades enteras. Se empiezan por los pedazos más grandes y se completa con los más pequeños. Así es más fácil. 

Me sigue pareciendo increíble estar ya en la segunda mitad del año. Parece como si realmente recién estuviéramos empezando cuando más pegados al fin de año estamos. Pero en fin, si vamos a terminar el libro en las mejores páginas, pues bueno, que venga ese gran final.

Que agosto se acabe significa dos cosas: pasamos un mes especial en el que los tesoros de mi vida dan una vueltita más al sol, y entramos en un mes especial porque me recuerda a ti. El mes en que naciste y el mismo mes en que te fuiste. Es un mes especial, pero difícil. Este año se cumplen 8 años lejos de ti pero realmente parecen 8 minutos porque siempre estás con nosotros. Siempre en nuestros corazones, en nuestras vidas y en nuestras mentes. Siempre papi.

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El heroe de mi vida